impuestos ajd lexon abogados

¿Qué ha pasado con el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y con el Tribunal Supremo?

El impuesto de actos jurídicos documentados se trata de un impuesto sobre la escritura notarial que se paga cada vez que se firma una hipoteca. Su cuantía varía en función de dónde se firme, ya que es de carácter autonómico y lo determinan sus gobiernos.
En primer lugar y tras el grave revuelo producido en el último mes, hay que llamar a la calma a los afectados para que no cunda el pánico ya que los GASTOS DE HIPOTECA relativos a Notario, Registro, Gestoría y Tasación se pueden seguir reclamando, porque la sentencia del pasado 6 de noviembre del Tribunal Supremo, sólo se refiere SÓLO al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, gasto que ni siquiera en muchos casos se abona puesto que está exento en las adquisiciones de primera vivienda, como por ejemplo en el País Vasco.

En un primer momento, la Sala de lo Civil del propio Tribunal Supremo empezó inmiscuyéndose en la cuestión, inaplicando el Reglamento del Impuesto de Actos Jurídicos documentados y dando juego entonces, cuando el deudor es consumidor, al art. 3.c) LGDCU, que reputa abusiva la traslación por el empresario de tributos de los que es sujeto pasivo. El apartado c) en realidad se refiere a la compraventa de viviendas, pero el Tribunal Supremo estimaba que la hipoteca es una parte del proceso de compra; además ese apartado es concreción del encabezamiento del 89.3, que alude en general a “la imposición al consumidor de los gastos de documentación y tramitación que por ley corresponda al empresario” y se aplica a todo tipo de operaciones.

No obstante, la Sala de lo Civil del propio Tribunal Supremo acabó “aclarando” su doctrina, de forma que daba validez al Reglamento y por ende dejó de anular las cláusulas en cuestión, acordando que el abono de los gastos del Impuesto los tenía que abonar el adquirente, entendiendo por adquirente, no sin problemas vistos los vaivenes jurisprudenciales, como aquel que obtenía un préstamo.

El 16 de Octubre se dictó sentencia por la Sala Contenciosa-Administrativa del Tribunal Supremo, cambiando de opinión y anulando la disposición reglamentaria de marras. Concretamente se acuerda la anulación del art. 68.II del Reglamento del Impuesto además efecto retroactivo, por lo que parecía que los prestatarios iban a poder recuperar su dinero.

Tras esta Sentencia, se planteaban las siguientes incógnitas:

1) Si los prestatarios pueden ejercer acciones civiles para obtener de las entidades financieras el reembolso del Impuesto de AJD .

2) Si en cualquier caso el prestatario puede solicitar de la Administración la devolución del Impuesto, con los problemas que se derivarían de tal devolución y del posterior cobro por parte de la Administración a las entidades bancarias.

Pero las incógnitas que esta sentencia dejaba no durarían mucho. El 6 de Noviembre el Pleno del Tribunal Supremo dictó Sentencia concluyendo por 15 votos a 13, que el Impuesto lo debía pagar el prestamista (aunque es curiosos que había 3 jueces ausentes que podrían hacer cambiar el resultado).
Tras esta Sentencia, se eliminan todas las incógnitas y especulaciones sobre la posibilidad de los consumidores de recuperar lo pagado por el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
No obstante, han existido importantes críticas de la opinión pública por la imagen dada por el Tribunal Supremo, ya que se vuelve a reunir en menos de 15 días para rectificar una Sentencia de su propio Tribunal con las repercusiones que esa sentencia trae consigo.
Tras estas críticas y la situación vivida, el ejecutivo consideraba que se había generado una situación de inseguridad jurídica que afectaba al mercado hipotecario en su conjunto. Es por ello que tal y como fue anunciado por el Gobierno, el Consejo de Ministros aprobó el 8 de noviembre de 2018 un Real Decreto Ley para modificar la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, dejando claro en este caso que quien debe pagar el Impuesto de AJD a partir de ahora es la entidad prestamista.
Si todavía no has firmado tu hipoteca, la aprobación de este Real Decreto, te favorece ya que los futuros hipotecados no pagarán el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados a partir de ahora. Cuestión diferente es si ya tenías firmado tu préstamo hipotecario. No existe posibilidad de retroactividad, por lo que aquellos consumidores que ya tengan hipoteca, de momento, no podrán reclamar la restitución de las cantidades pagadas en concepto de este tributo.
Para terminar hay una cosa que debe quedarnos clara los GASTOS DE HIPOTECA relativos a NOTARIO, REGISTRO, GESTORÍA y TASACIÓN se pueden seguir reclamando y de hecho desde LexOn Abogados seguimos reclamándolos judicialmente.

2 Thoughts to “¿Qué ha pasado con el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y con el Tribunal Supremo?”

  1. Alex Gago Hernaez

    Interesante artículo sobre el impuesto de AJD

Deja un comentario